
Una vez aplicada la pintura se pueden dar casos de irregularidad en la calidad de ésta. Estas irregularidades pueden ser varias y las causas por las que aparecen pueden ser muy distintas. A continuación enumeraremos los principales defectos que pueden aparecer tras la aplicación de la pintura, las causas y la forma de corregirlos.
Secado lento
Cuando la solidificación de la película de pintura es lenta con respecto a lo que se indicaba en las
especificaciones del producto. Las causas pueden ser:
- Espesor excesivo de la pintura.
- Temperatura ambiente baja.
- Humedad relativa excesivamente alta.
- Empleo de disolventes pesados.
- Falta de ventilación.
Para conseguir un secado correcto la capa de pintura ha de ser poco gruesa, hay que trabajar en unas condiciones
atmosféricas favorables, vigilar que el disolvente a emplear sea el adecuado y que la ventilación sea buena.
Pérdida de brillo
Cuando la superficie pintada carece de todo brillo y cuando se esperaba que el resultado fuera lo contrario, se
puede deber a:
- Excesiva disolución de la pintura.
- Absorción del ligante al aplicar la pintura sobre una
superficie muy porosa.
- Empleo de un disolvente inadecuado.
- Pintar sobre una superficie que no estaba seca.
- Condensación de la humedad ambiente durante la
formación de la pintura.
Para que no haya pérdida de brillo se ha de evitar pintar cuando la humedad relativa sea elevada y la temperatura
baja. En todo caso, emplear el disolvente adecuado.
Falta de adherencia
Cuando la película de pintura no se fija perfectamente a la superficie pintada puede deberse a:
- Superficie excesivamente lisa.
- Falta de una imprimación previa que asegure
la adherencia.
- Superficie con un grado excesivo de humedad.
- Residuos sobre la superficie a pintar.
- Posibilidad de que la película de pintura ya existente,
sobre la que se ha pintado, esté vieja,
dura,
mal adherida,...
Para que la adherencia sea perfecta hay que vigilar que la superficie a pintar esté limpia y seca.
Película arrugada
Cuando aparecen durante el secado de la película una serie de pliegues se puede deber a:
- Aplicación de una mano demasiado gruesa.
- Pintado sobre una anterior capa de pintura que no
está seca.
- Aplicación de una capa de pintura con disolventes
excesivamente agresivos que hacen que se
reblandezca la capa del fondo.
Para que no aparezcan estos pliegues se deben mantener los tiempos de repintado recomendados para cada producto, hay que
evitar los espesores elevados y tener presentes las diferencias de calidades entre la pintura del fondo y la pintura de acabado.
Descolgamiento de la pintura
Cuando aparecen descolgamientos de la pintura después de ser aplicada, dando como resultado un acabado irregular, con zonas
de diferente grosor, puede ser debido a:
- Aplicación de una capa demasiado gruesa.
- Empleo de disolventes pesados.
- Dilución excesiva.
Para que los descolgamientos no aparezcan hay que utilizar el disolvente adecuado y en la medida pertinente, y aplicar capas
delgadas y bien extendidas.
Mal poder de cubrición
Cuando la película de pintura no ha conseguido ocultar el color de la superficie pintada u otra película de pintura, manchas, puede
deberse a:
- Excesiva dilución de la pintura.
- Contraste excesivo entre el fondo y la capa de pintura.
- Aplicación de una capa excesivamente fina.
- Poca homogeneidad de la pintura antes de su
aplicación.
Para que la cubrición de la película sea total sobre la superficie, debemos aumentar la viscosidad de la pintura, uniformar el fondo
y homogeneizar la pintura antes de su uso.
Brochabilidad deficiente
Cuando se está aplicando la pintura y se forma una tirantez, así como unos defectos superficiales que permanecen al secarse la película,
se puede deber a:
- Bajas temperaturas durante la aplicación.
- Brocha inapropiada o de mala calidad.
- Secado demasiado rápido.
- Falta de dilución de la pintura.
- Retocar la pintura cuando la película ha empezado a
secarse.
Para que no se dé esa situación a la hora de pintar, se ha de utilizar una brocha de calidad y adecuada al trabajo que se realiza y diluir
la pintura con el disolvente adecuado.
Cráteres
Cuando se forman estas depresiones superficiales de diferentes tamaños, la causa puede ser:
- Limpieza deficiente de la superficie o mal
desengrasado.
- Incompatibilidad debido a una mezcla inadecuada de
pinturas o al empleo de disolventes inapropiados.
- Contaminación de la pintura debido a siliconas
procedentes de otros productos.
Para que no aparezcan cráteres, en la superficie pintada, se ha de limpiar ésta correctamente antes del proceso de pintado, se ha de
emplear disolventes aconsejados por el fabricante y evitar la mezcla entre pinturas.